
Enfrentándose al ejército demoníaco que invadió repentinamente el pacífico mundo humano, el Caballero Luvilia se enfrenta al Rey Demonio, Vois. Con la ayuda de la Diosa Demonio, Tia, Vois derrota a Luvilia y la convierte en su propiedad. Luvilia grita y llora pidiéndole que se detenga, pero no puede dejar de gemir por la intensa estimulación. Vois disfruta de su victoria complaciéndose con la mejor mujer. Sin embargo, al terminar, ella se teletransporta. Para prepararse para su próxima batalla, Vois incorpora a su equipo a su pequeña súcubo, Ilis, su hermana menor, y a la bruja loli de grandes pechos, Luvilia.