
Un grupo de estudiantes de secundaria del club de astronomía se dirigía a un campamento de entrenamiento en un albergue de gran altitud. Cuando su coche pinchó una rueda y quedaron varadas, un aldeano acudió en su ayuda y las invitó al pueblo. Sin embargo, el pueblo tenía la siniestra costumbre de capturar mujeres de fuera para convertirlas en esposas de los aldeanos.
Para proteger a sus alumnos encerrados en un almacén, la bella maestra se ofreció. Pero en el gran salón adonde la llevaron, una multitud de aldeanos desnudos, con erecciones furiosas, se encontraban de pie, listos para destrozarla.
Le arrancaron la ropa y su cuerpo, violentado sin piedad en el acto, llegó al límite. Perdiendo la cordura, la maestra traicionó a sus alumnos, ofreciéndolos como sustitutos para salvarse.
Mientras tanto, a los tres estudiantes que quedaron en el cobertizo les quitaron la ropa y los ataron de pies y manos. Uno a uno, los aldeanos los domesticaron, destrozándolos física y mentalmente hasta convertirlos en meros esclavos sexuales sin mente.