
Shizuko, ama de casa de 26 años, cae en una trampa cuando su hijastra es secuestrada por la banda Kizakura. El plan de secuestro fue urdido por un malvado director ejecutivo cuyo principal objetivo es convertir a Shizuko en su esclava sexual. Finalmente, la obligan a realizar un extraño espectáculo sexual frente a un gran público. Obligan a Shizuko a actuar con su hijastra. Aunque al principio se niega, poco a poco acepta y decide dejarse llevar por el retorcido placer que conlleva.